Cierra los ojos y trata de desenvolverte sin ver que hay a tu alrededor. Súbete a una silla de ruedas y determina si es fácil acceder al transporte público y llegar a tu puesto de trabajo o restaurante favorito. 

Quizás no has probado a vivir estas experiencias, pero te imaginas cuál sería el resultado. Por muchos esfuerzos que se estén realizando para hacer más accesibles nuestro entorno, es cierto que todavía queda trabajo por hacer y que las personas con discapacidad se encuentran con barreras que limitan sus movimientos.

Para tratar de hacer más fáciles estas situaciones diarias, han surgido en los últimos años aplicaciones sencillasque, utilizando datos abiertos, proporcionan información útil sobre el entorno. El objetivo: hacer más fácil el día a día de las personas con discapacidad.

A continuación te mostramos algunos ejemplos:

  • Lazzus es un asistente, creado por Neosentec, que acompaña a las personas ciegas y con discapacidad visual en sus desplazamientos diarios, creando un campo de visión auditivo. La aplicación proporciona información relevante sobre el entorno, como la situación de los pasos de peatones, los cruces entre calles, las escaleras, los establecimientos cercanos, etc. Basta con señalar una dirección con el móvil para que te informe sobre los elementos que hay alrededor. Además permite personalizar las búsquedas, activando filtros o guardando los puntos frecuentes como favoritos. 
  • Mapcesible parte de una iniciativa de la Fundación Telefónica, COCEMFE y ILUNION. Se trata de una plataforma colaborativa que permite mapear la accesibilidad de distintos lugares para que las personas con movilidad reducida puedan planificar sus desplazamientos diarios. La información se obtiene de dos formas. Por un lado, la aplicación incorpora 14 datasets de organismos oficiales como el Ministerio de Agricultura y Medioambiente o distintos Ayuntamientos. Además, cualquier ciudadano, tenga o no movilidad reducida, puede valorar la accesibilidad de los lugares que visita. Para ellos solo hay que registrarse con un email y responder a una serie de preguntas sencillas que permiten definir de una manera rápida​ ​cómo​ ​de​ ​accesible​ ​es​ ​un​ ​lugar. Algunos ejemplos de preguntas son si está cerca del transporte público o si cuenta con un aseo adaptado. Actualmente hay más de 22.000 espacios mapeados.
  • Disable park es una plataforma web y aplicación móvil creada por 3dids, que ofrece toda la información disponible sobre la ubicación exacta de las plazas de aparcamiento para las personas con movilidad reducida. Su objetivo no es solo mejorar el día a día de las personas con movilidad reducida y sus acompañantes, sino que también busca concienciar a empresas y particulares a través del “apadrinamiento de plazas”: los usuarios que lo deseen pueden pagar una cantidad al año para que le pongan su nombre, o el de un amigo, a una plaza de aparcamiento. La aplicación también permite denunciar cuando una plaza está ocupada por un vehículo sin acreditación o añadir nuevas plazas de aparcamiento que no estuvieran previamente mapeadas en la aplicación. 
  • Sin barreras es una aplicación web consistente en un buscador de espacios accesibles, aparcamientos adaptados y barreras arquitectónicas. El usuario solo tiene que introducir una localidad o descripción corta para ver los resultados o añadir nuevos elementos no incluidos previamente en la aplicación. Sinbarrera.es recibió por una ayuda en forma de Beca a la Construcción del Proyecto por parte del Gabinete de Iniciativa Joven de la Junta de Extremadura, y además fue premio Otaex a la Accesibilidad Universal 2012.

Estos 4 ejemplos de aplicaciones demuestran lo que se puede hacer a partir de los datos abiertos. Si además enriquecemos los datos públicos disponibles con la información recolectada por ciudadanos anónimos a través de iniciativas de ciencia ciudadana, crecen las oportunidades. Gracias toda esta información no solo se favorece que las personas con discapacidad puedan desplazarse de una manera más fácil, sino que también se podrán determinar las carencias y tomar las medidas necesarias para conseguir ciudades sin barreras.

https://datos.gob.es/es/noticia/como-mejorar-el-dia-dia-de-las-personas-con-discapacidad-utilizando-datos-abiertos

Fundación ONCE cuenta con un programa de apoyo a proyectos de emprendimiento o creación de empresas de la economía social por parte de emprendedores con discapacidad.

Una aplicación que facilita el aparcamiento de vehículos a personas con movilidad reducida, un juego que favorece la estimulación cognitiva, una clínica dental y una pastelería donde se utiliza la realidad aumentada son algunos de los catorce emprendedores con discapacidad a los que Fundación ONCE ha apoyado a lo largo la primera mitad de año de 2019.

Fundación ONCE cuenta con un programa de apoyo a proyectos de emprendimiento o creación de empresas de la economía social por parte de personas con discapacidad. El objetivo de estas ayudas, que actualmente se ofrece en calidad de Organismo Intermedio del Programa Operativo del Fondo Social Europeo de Inclusión Social y Economía Social 2018-2022 (Poises), es fomentar el empleo y mejorar la empleabilidad y la inserción socio laboral del colectivo. 
 
Desde la puesta en marcha de esta iniciativa de fomento del autoempleo en 1988, se han dado ayudas a un total de 1.746 emprendedores con discapacidad
 
En lo que va de año el 57 por ciento de las ayudas han sido recibidas por mujeres. En cuanto a territorios los emprendimientos apoyados proceden de Andalucía, Cataluña, Madrid, Asturias, Castilla y León y Comunidad Valenciana.

CONVOCATORIA DE AYUDAS ABIERTA

En el periodo de ejecución 2018-2022, Fundación ONCE destinará 2,6 millones de euros para impulsar el emprendimiento de personas con discapacidad. Además, en esta convocatoria se han incorporado criterios específicos para favorecer, por ejemplo, el emprendimiento de las mujeres con discapacidad.
 
Los emprendedores con discapacidad reciben una ayuda económica fija y mínima de 3.000 euros que se puede incrementar en función de su perfil: hasta 2.000 euros más los colectivos con discapacidad con especial dificultad, entre los que se encuentran personas con parálisis cerebral, enfermedad mental o discapacidad intelectual; 1.000 euros más a las mujeres, los parados de larga duración, los mayores de 45 años y los inmigrantes, y hasta 2.000 euros más a las víctimas de violencia de género, las familias monoparentales y aquellos hogares con todos los miembros en desempleo e hijos menores a cargo. 
 
Por otro lado, también se prima a las empresas que generen empleo para otras personas con discapacidad; a los proyectos que además fomenten el desarrollo de sectores en crecimiento como la agricultura ecológica; a los que contribuyan al desarrollo rural, y a los que tienen que ver con las tecnologías y sociedad de la información, el turismoespecializado, servicios de salud, medio ambiente y a los dirigidos a investigación y desarrollo o a la innovación social. 
 
No obstante, la suma total de la ayuda no será, en ningún caso, superior a los 18.000 euros.
 

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha denunciado ante el Defensor del Pueblo "el incumplimiento generalizado por las universidades públicas españolas de su obligación legal de aplicar la cuota de reserva vigente en el acceso a la función pública por parte de personas con discapacidad entre el personal docente e investigador (PDI)".

La plataforma de la discapacidad pide al Defensor del Pueblo que investigue una a una qué universidades públicas han adoptado medidas efectivas para poner en práctica la reserva legal de empleo en favor de personas con discapacidad en los cuerpos de personal docente e investigador y qué grado de cumplimiento han alcanzado.

"Como en cualquier administración pública, en el ámbito universitario también rige el deber legal de reservar una cuota de empleo en las posiciones asignadas al personal docente e investigador, obligación que las universidades han de operativizar implantando los procesos apropiados, para lo cual han de adaptar la normativa de función pública a las peculiaridades de la provisión de puestos de este tipo de empleados públicos en la esfera de la educación superior", indicó el Cermi en una nota. "Los procesos por parte de las universidades han de dirigirse a que la cuota se haga efectiva, no a exonerarse de ella o a convertirla en irrelevante, pretextando dificultades administrativas que esconden falta de voluntad para cumplir el mandato legal".

El Cermi apela a la "responsabilidad legal y social de las universidades públicas para que este deber, tanto tiempo inobservado, sea una realidad y se aprovechen todas las medidas de acción positiva para incrementar la presencia de personas con discapacidad entre el personal docente e investigador".

https://www.servimedia.es/noticias/1161749

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